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lunes, 11 de junio de 2012

Nombres Cristianos


Nombres


Desde hace muchos años la costumbre era imponer en el Santo Bautismo un nombre al bautizando. La Iglesia recomendaba y aún recomienda imponer el nombre de un santo bajo cuya protección quedaba el bautizado.Este santo se hacía nuestro intercesor y rogaba por nosotros de una manera especial.

Al ser puesto bajo el patrocinio de un santo, se ofrece al cristiano un modelo de caridad y se le asegura su intercesión. Leemos en el Catecismo de la Iglesia Católica (2156).

Me parece prudente que el nombre del santo sea "eufónico" o sea que no suene mal y esto sucede según el idioma. Que no se me enfaden los hermanos de cataluña pero Isidro que es un nombre muy madrileño, en catalán se dice Isidre que se lee algo parecido a Isidra y en castellano el que un señor hecho y derecho diga que se llama Isidra suena algo chocante. A mi me llamaban Pere (o sea Pera) y aunque la fruta me parece excelente no me veo yo...

Pero esto sucede en casi todos los idiomas es decir que hay nombres nada bonitos por más que el santo fuera un gran santo.

Me parece una crueldad condenar a una pobre criatura a llamarse Metodio por poner un ejemplo aunque San Metodio con San Cirilo evangelizaran los pueblos eslavos...lo de Cirilo...pues más bien tampoco.

En mi  Comunidad Autónoma que es Castilla -León se rizó el rizo pues la costumbre era:

1-Poner el nombre del santo del día.
2-A ser posible, que no hubiera otro que se llamara igual en el pueblo.

Con estas premisas los nombres eran de lo más original y extraño pero bueno algunos tenían suerte y les "tocaba" un nombre que no fuera motivo de chanza entre sus crueles condiscípulos de la escuela.

Gerónides, Acacio, Sisebuto, Eleuteria, Florípides, son nombres que nos hacen imaginarnos a unos padrinos que no sabemos en qué estarían pensando y a los que a veces nos dan ganas de atribuirles una intención retorcida.

Después del "florecimiento" de estos extraños nombres siguió una temporada en la que se buscaban nombres más normalitos aunque hubiera la posibilidad de encontrar a muchos "tocayos" u homónimos. Al mismo tiempo se usaban diminutivos o traducciones a otros idiomas para dulcificar el trauma del nombrecito y así por ejemplo  a una Simona la llamaban Simonetta o Moni que sonaba mejor.

Pasamos después  a los nombres de famosos y por ejemplo, a raiz de que la hija de un famoso cantante se llamara Vanesa, hubo una generación de Vanesas hasta tal punto que si encontrabas el nombre casi sabías el año de su nacimiento.

El estado actual del fenómeno del nombre ha adoptado tintes de alarma y ya no son ni cristianos ni de santos ni de no se sabe donde.


Qué pena... con lo bonito que es María o Pedro...vale vale Monserrat me encanta :)

Q D O B









2 comentarios:

  1. Esto de los nombres daría mucho que hablar. Yo, que doy catequesis de prebautismo tengo la oportunidad de ver el nombre de los niños, y por ahora, aquí en Arrecife, los nombres son todos extraños, raros y disparatados.

    Aprovecho para ponerte el enlace del que te hablé el otro día, es este: http://yosoycreyentecatolico.blogspot.com.es/2012/06/si-el-diablo-no-para-en-tenernos.html

    Un fuerte abrazo en Xto. Jesús.

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  2. Cuanta razón tienes...Aunque para raros, los nombres cubanos como Kevincosner, Usnavy (de U.S. NAVY) y un largo etc.
    Bss de Javier ("asín" tal cual suena)

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